El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado.
El hostigamiento escolar tiene una historia, sólo que actualmente
se ha mirado con profundidad como un problema complejo y que afecta a todos los
estratos sin exclusión. Un niño que es víctima de bullying, presenta síntomas
como baja de apetito y en su autoestima, e incluso puede llegar a desarrollar
fobia escolar, que es el temor de ir al colegio. Además, de un bajo rendimiento
escolar que los puede llevar a la repetición, expulsión e incluso puede llegar
a terminar en una desgracia como el suicidio. Y es que aunque muchos no lleguen
a este extremo, sí ocurren otras señas de que se está mal.
Justamente el aumento del bullying y las adicciones en los
últimos años, es lo que ha animado a las escuelas a motivar a los padres a
estar más cerca de sus hijos, sobre todo en nivel secundaria en donde se
encuentran más expuestos a estas situaciones y en donde los padres de familia
suelen alejarse más.
Por esa razón, tratan de que los padres de familia estén más
cerca y colaboren en mayor medida con la escuela a fin de que los alumnos
tengan mejor éxito tanto en lo académico como en lo social. Además, el nivel de
conflicto es tal, que las escuelas ya no pueden cargar por sí mismas con toda
la responsabilidad. Por eso están llamando a los padres de familia a no
desaparecer en cuanto sus hijos entran a secundaria, sino por el contrario,
estar mucho más cerca.
Y es que los padres muchas veces confunden
"independencia" con "abandono". Cuando sus hijos son más
pequeños, se entiende claramente que deben cuidar de ellos y estar al pendiente
de sus calificaciones así como de sus amigos, después de todo aún no están
listos para valerse por sí mismos; pero cuando llegan a la adolescencia, los
padres muchas veces se ven confundidos con esos cuerpos que parecen casi
adultos y creen que ya es momento de que hagan muchas cosas por sí mismos,
incluyendo resolver TODO lo relacionado con la escuela.
El aumento notorio en los casos de bullying en los últimos
años, debería ser por sí mismo una invitación a los padres de familia para
estar más cerca de la escuela y lo que sus hijos viven en ella, considerando
además que una buena parte de su día la pasan viviendo en la escuela.





